En la localidad de Usaquén, especialmente en el sector de San Cristóbal Norte, hemos visto operativos de la Policía y de las autoridades para recuperar el espacio público y retirar a vendedores informales.
Por Carlos Andrés Villadiego P. – Director El Vocero Tu Voz Cuenta
Entendemos que el espacio público debe organizarse y que todos tenemos que cumplir unas reglas. Pero también tenemos que hacernos una pregunta: ¿qué solución les estamos dando a las personas que llevan años trabajando y tratando de salir adelante con un emprendimiento?
Porque no todos los vendedores informales están haciendo el mal ni tienen problemas legales. Muchos son personas que están tratando de conseguir su sustento diario, personas que viven de lo que venden cada día.
Como se dice vulgarmente, van asando y comiendo. El día que salen a trabajar, comen. El día que no pueden trabajar, muchas veces no tienen cómo llevar el alimento a sus hogares.
Entonces, cuando llega un operativo y se les retira la mercancía o el lugar donde estaban trabajando, queda una pregunta muy sencilla: ¿qué van a hacer al día siguiente? ¿Qué van a vender? ¿Con qué van a comer?
Por eso creemos que la solución no puede ser solamente recoger, retirar o hacer operativos.
Necesitamos reubicación. Necesitamos emprendimiento. Necesitamos alternativas. Necesitamos una solución para la comunidad.
Las cifras también nos muestran que este no es un problema pequeño. De acuerdo con cifras oficiales de años recientes, la informalidad laboral ha representado aproximadamente 36 de cada 100 trabajadores en Usaquén, mientras que en Bogotá ha estado alrededor de 40 de cada 100, dependiendo del año y de la medición utilizada.
Esto no significa que todas esas personas sean vendedores ambulantes, pero sí nos muestra la dimensión del trabajo informal y la necesidad de buscar soluciones que vayan más allá de retirar a las personas de un lugar.
Desde El Vocero creemos que hay que buscar una solución que permita mantener el espacio público libre, organizado y para todos, pero que al mismo tiempo permita que quienes llevan años trabajando puedan continuar con su actividad de una manera organizada y legal.
¿Dónde está la solución?
Puede estar en la reubicación, en módulos, ferias, espacios comerciales, mobiliarios autorizados o lugares donde estas personas puedan desarrollar sus emprendimientos sin afectar la movilidad ni el derecho de los demás ciudadanos a disfrutar del espacio público.
Pero hay algo todavía más importante: no podemos pensar solamente en el día de hoy.
Si una persona tiene un pequeño emprendimiento, debemos ayudarla a que ese trabajo no sea solamente para sobrevivir el día a día. Debemos buscar que pueda convertirse en un sustento estable, que tenga un valor a largo plazo y, por qué no, que algún día pueda convertirse en un patrimonio para esa persona y para su familia.
Porque el objetivo no debería ser que el vendedor informal siga toda la vida en la calle.
El objetivo debería ser ayudarlo a crecer.
Que pueda pasar de vender para comer hoy a tener un emprendimiento que le permita pensar en el mañana.
Por eso, desde El Vocero hacemos una invitación a la Alcaldía Local, al Distrito, al IPES, a la Policía y a las demás entidades que tienen responsabilidad en este tema: los operativos pueden ser necesarios, pero deben estar acompañados de soluciones.
Recuperemos el espacio público, sí.
Pero también recuperemos la oportunidad de miles de personas que quieren trabajar, emprender y salir adelante.
No solamente retiremos. Busquemos dónde ubicar. No solamente controlemos. Ayudemos a emprender. No solamente pensemos en el día de hoy. Pensemos también en el futuro de esas familias.
Porque una ciudad organizada también debe ser una ciudad que encuentre soluciones para quienes quieren trabajar dignamente.
El Vocero, Tu Voz Cuenta.

